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Obra Social

Obra Social

  Desde siempre ha habido un término, dentro del mundo bancario, que me ha llamado la antención: obra social. Por lo visto, bajo este concepto, hay una serie de acciones  de tipo social o cultural que los banco o cajas financian en pro de la sociedad. Así vemos se ayudan a fundaciones que apoyan a grupos sociales con dificultades de adaptación o desarrollo en el mundo que les rodéa - objetivo muy loable y que se merece un efusivo aplauso. También la obra social se encarga de iniciativas cuyos objetivos son la conservación del patrimonio, es decir, monumentos y herencia arquitectónica varia.

  Sobre todo lo anterior comentado es bien seguro que hemos tenido noticia porque las entidades se cuidan mucho de que amenudo salgan campañas de publicidad recordándolo. Pero hay otra serie de actividades, también aliniadas como obra social que pasan algo más desapercibidas, por lo bajini, como quien no quiere la cosa: la compra de obras de arte. De vez en cuando, si nos fijamos, en los diarios aparecen breves que informan sobre la compra de un cuadro (quien dice cuadro, también dice escultura o lo que sea) por parte de una entidad financiera. Por norma general, no suelen caracterizarse por ser obras que impliquen operaciones de escasa cuantia monetaria, pero que acaban por ser cedidas para decorar paredes de galerías o fundaciones privadas. Lo que yo me pregunto es en qué ayuda esto  a la conservación de estas producciones artísticas, vamos, el pasar de una pared a otra, de un local a otro. Eso sí, estos movimientos, estas curiosas mudanzas, cuestan millones (ojo, no seamos antiguos, de pesetas no, de €), que salen de los beneficios que año tras año presentan estas entidades. Qué quieren que les diga, a mi pensar que voy a estar décadas pagando una hipotéca que no para de crecer y comisiones hasta por respirar, mientras un lienzo con cuatro garabatos cambia de pared... pues me da rabia.

  Yo creo, que en vez de lo anteriormente señalado, las entidades conseguirían mejor publicidad y ganarían más clientes (lo que por una sencilla ecuación nos da igual a más beneficios), si eliminasen ciertas comisiones, bonificasen más por domiciliar la nómina y diesen más facilidades a sus clienten en las hipotecas. Me aventuro a decir que si fuese así, los beneficios serían mayores para bancos y cajas, ya que me parece más barato que la adquisición de obras artísticas. Aunque, un momento, a no ser que sea un tipo de especulación que...

Fmdo.: Jordi.

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